ANTECEDENTES DEL PROYECTO MECOVI

Descripción del Proyecto

Bases de Datos de las Encuestas [Descargar]

El Programa para el Mejoramiento de las Encuestas de Condiciones de Vida de América Latina y el Caribe (MECOVI), es un esfuerzo de Cooperación Técnica Regional para generar en forma adecuada la información más fiable sobre las condiciones de vida de la región, en términos de su alcance, cobertura y confiabilidad y relevancia para fines de política

El programa fue aprobado por el Directorio del Banco Interamericano de Desarrollo en mayo de 1996, y es auspiciado además por el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Los países que actualmente han implementado el proyecto son Argentina, El Salvador, Paraguay, Perú, Nicaragua a partir de junio de 1998, Bolivia y Guatemala se incorporaron en 1999.

Para la incorporación de Nicaragua se consideró que era uno de los países que potencialmente podría ser beneficiario del Programa MECOVI.

Tomando en cuenta varios elementos uno de ellos eran los Planes del Banco Mundial de Ejecutar la segunda ronda de la Encuesta de Hogares sobre Medición de Niveles de Vida (EMNV) en 1998, la primera fase fue en 1993, con el interés que esta actividad no fuera una operación aislada sino que tenga como meta un esfuerzo sostenible en el mediano plazo.

Otro elemento era el interés del PNUD de Co-Financiar las operaciones del programa MECOVI en Nicaragua con interés particular en estudios de pobreza y el desarrollo humano del país.

Tomando en cuenta estos elementos en el año 1997, el BID, BANCO MUNDIAL, Y PNUD realizaron una misión conjunta de identificación y exploración que fue el primer paso para que se concretara la incorporación de Nicaragua al programa, ahora ya en su segunda fase (MECOVI II).

El Programa Regional MECOVI se ejecuta en varios países de Latinoamérica y tiene como objetivos:

  • Apoyo al mejoramiento del sistema integrado de encuestas de hogares.

  • Apoyo al mejoramiento de la publicación y difusión de los resultados de las encuestas y los estudios.

  • Fortalecer la capacidad de análisis de los resultados de las encuestas por parte de las instituciones públicas y privadas, para fines de formulación, evaluación y seguimiento de políticas.